Wednesday, September 19, 2018

Los pilares y las fronteras de Laurentino ‘Nito’ Cortizo


 Las primarias del Partido Revolucionario Democrático (PRD) arrojaron como candidato a la Presidencia de la República a Laurentino ‘Nito’ Cortizo. Las elecciones generales que se realizarán en mayo de 2019 ya cuentan con dos candidatos a la Presidencia. El otro es Rómulo Roux del Partido Cambio Democrático (CD). Se esperan dos primarias adicionales, el del Partido Panameñista y el del Frente Amplio por la Democracia (FAD).
El PRD cumplió con el mandato legal de seleccionar sus candidatos a elección popular a través de una consulta a sus 500 mil adherentes. Mas de la mitad de los ‘perredistas’ salieron a las urnas. Cortizo ganó con un cómodo 66 por ciento de los votos. Su fuerte se concentró en las provincias centrales donde triunfó con más del 70 por ciento de los sufragios. El candidato fue ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y sirvió dos períodos en la Asamblea de Diputados.
En su discurso que culminó la jornada electoral, Cortizo presentó varias ideas interesantes para no decir originales. Anunció que a partir de octubre comenzaría a elaborar su programa de trabajo gubernamental mediante la consulta a todos los sectores del país. A pesar de ello, mencionó lo que llamó sus ‘Cuatro Pilares’ y también la ‘Sexta Frontera’.
Los cuatro pilares están basados en, primero, la eliminación de la corrupción. En segundo lugar, “un nuevo orden constitucional”. Tercero, el combate a la pobreza y la desigualdad y , por último, una economía que “genere empleo”. Los objetivos suenan muy bien. Además, suenan muy familiares. Es la ‘promesa’ que hacen todos los políticos cuando aspiran a un puesto de elección popular.  Ningún político, empero, quiere atacar las causas de los males que promete erradicar
Por ejemplo, para enfrentar la corrupción promete ‘el buen gobierno’. Este se basa en ocho promesas: la verdad, la planificación, la priorización, la ejecución con eficiencia y transparencia, la inversión privada, la generación de empleo, respeto de la separación de poderes (del gobierno) y de la oposición y reformar la ley de contrataciones públicas. Ninguno de estos planteamientos es viable si no se conocen y atacan sus causas. Esto se sabe desde la invasión militar norteamericana hace casi 30 años.
Con Endara en 1990 (el Plan Ford) y después con Pérez Balladares en 1994 (el Plan Chapman) se instauraron las políticas neoliberales de privatización, desregulación y flexibilización de la fuerza de trabajo. Si estas no se erradican, o por lo menos se reforman, no se puede poner en práctica las promesas de Cortizo y, de paso, erradicar la corrupción.
El segundo pilar, se refiere a “un nuevo orden constitucional” que garantice la independencia de los órganos de control y represión. No propone una Asamblea constituyente para refundar la República. En cambio, sugiere algunas reformas a la Carta Magna.
Para combatir la pobreza y la desigualdad (tercer pilar), propone una “educación de calidad”, un sistema de salud centrado en políticas preventivas y sostenibles, así como un nuevo modelo de seguridad basado en la prevención. A estos tres objetivos, agrega un programa ‘Nuevo Amanecer’ dirigido especialmente a las mujeres. Quizás este pilar es el más débil de todos, en la medida en que no menciona las causas del colapso de los programas de salud, educación, seguridad y el desastre causado por las políticas neoliberales a la seguridad social.
El último pilar se refiere a “una economía competitiva que genere empleo”. La palabra competitiva nos dice que no pretende abandonar las políticas neoliberales que han acabado con el país. El gobierno se dedicará a ‘pagar cuentas’ sobre la base de los ingresos del fisco gracias a la posición geográfica del país. Insinúa que promoverá las compras de productos nacionales “para escuelas y hospitales”. Se olvida que hay que reconstruir el mercado nacional para los productores agrícolas.
Producto de una buena imaginación, Cortizo está planteando un proyecto para combatir la pobreza y la desigualdad con el nombre de la ‘Sexta Frontera’. Haciendo alusión a la ‘Quinta Frontera”, que en el siglo XX el general Torrijos acuñó para referirse a la desaparecida Zona del Canal de Panamá, el candidato a la Presidencia del PRD quiere lanzar una cruzada para poner fin a la pobreza y a la desigualdad. ¿Pretenderá emular al general Torrijos, enfrentando a EEUU y al poder económico local, para lograr su objetivo? Tendría que aliarse con los sectores populares del país y buscar apoyo político internacional.
20 de septiembre de 2018.                

Wednesday, September 12, 2018

Panamá y China: Los retos del siglo XXI


La Universidad de Panamá inauguró esta semana un seminario sobre el futuro de las relaciones entre Panamá y la República Popular de China. La actividad contempla 20 conferencias de especialistas sobre China y la participación del embajador de la República Popular, Wei Qiang. El seminario fue organizado por el Departamento de  Sociología, se inició el lunes pasado y culminará mañana viernes.

La actividad coincide con el anuncio desconcertante de Washington de llamar para consultas a la encargada de negocios, a.i., de su país en Panamá en señal de protesta tardía por la decisión del gobierno del presidente Varela de establecer relaciones diplomáticas con la R.P. de China y poner fin a los vínculos con Taiwán. Esto ocurrió en junio de 2017. Hace casi cuarenta años, EEUU rompió relaciones con Taiwán cuando reconoció a Pekín en 1979. Washington también encabezó, en aquel entonces, un movimiento que expulsó a Taiwán (que todavía usa el nombre de República de China) de la ONU y de su Consejo de Seguridad,
En el Salón de Profesores de la Facultad de Humanidades, atiborrado de universitarios, el embajador Wei se dirigió a estudiantes y profesores para expresarles su interés en conocer mejor a Panamá y que los jóvenes panameños hagan lo mismo con respecto a China. Señaló que desconocía los motivos por los cuales EEUU está molesto con Panamá. El país centroamericano actuó con todo respeto y sin poner en peligro la estabilidad política en la región. No se refirió a la parte del comunicado del Departamento de Estado que alega que Pekín quiere provocar problemas entre Taiwán y países de la región latinoamericana.
El embajador explicó porque China no ha suscrito el Tratado de Neutralidad del Canal de 1977 entre Panamá y EEUU. Señaló que ese acuerdo fue suscrito por Taiwán, poco después de que lo firmaran el general Omar Torrijos y el presidente Jimmy Carter (de EEUU). Pekín tiene una política muy estricta en lo que se refiere a la provincia rebelde de Taiwán que - bajo protección de EEUU - se mantiene actuando como si fuera un país soberano. Mientras Taiwán aparezca entre los suscriptores del Tratado, China Popular no lo puede firmar. En 1977 Panamá y EEUU firmaron dos tratados. El primero, sobre la transferencia del Canal a Panamá que, en la actualidad, es administrado por el gobierno panameño. El segundo, sobre la Neutralidad, que no tiene fecha de terminación.
Según el embajador Wei, la República Popular privilegia cinco áreas en sus relaciones con Panamá. El primero es establecer una “relación estratégica” que beneficie a los dos países. Segundo, que exista una relación de respeto mutuo (por ejemplo, que se acepte el principio de “una sola China”). Tercero, que se desarrolle una cooperación en el campo económico. Cuarto, fortalecer la “gobernanza global” (para evitar incidentes como la llamada de la jefe de misión norteamericana en Panamá). Quinto, impulsar el intercambio cultural, para fortalecer la relación entre ambos pueblos.
Durante el seminario se examinó la situación mundial y el rol que desempeñan los dos países desde una perspectiva geopolítica. Los análisis estuvieron a cargo de Leonardo Kam, ex.canciller y quien fuera representante comercial de Panamá en Pekín. Los profesores universitarios, Juan Jované y Julio Yao, se refirieron a la economía y a la política internacional de China, respectivamente. La embajadora Nicole Wong, directora de Política Exterior de la Cancillería, se refirió a los acuerdos alcanzados por los gobiernos de Panamá y China. El embajador y ex ministro de Relaciones Exteriores, Edgar Spence, se refirió a las relaciones entre China y el Caribe. Moisés Carasquilla se refirió a las instituciones políticas y la gobernanza en China.
Hoy jueves, a partir de las 9am, intervendrán los profesores Samuel Pardo y Zuly Aguilar, así como el especialista de la Ciudad del Saber, Gabino Ayarza. El director del Instituto Confucio en Panamá, Dong Wang, también hablará haciendo referencia a la política educativa global de China.
Mañana viernes, a la misma hora, harán uso de la palabra Oscar Terán de la ACP, Rodolfo Sabonge, del Instituto de Canal, y el profesor Euclides Tapia. Este último y el suscrito analizarán la importancia de la Ruta de la Seda para América latina. Al final se realizará un conversatorio entre todos los asistentes sobre los retos del siglo XXI, dirigido por el profesor Néstor Mathieu, director del Departamento de Sociología y coordinador del Seminario.
13 de septiembre de 2018.

Thursday, September 6, 2018

La audacia en el pensamiento marxista de Samir Amín



El gran pensador social, Samir Amín, ha fallecido. Las ciencias sociales han perdido tres figuras insustituibles en el presente año. Primero, el brasileño Theotonio dos Santos, quien inspiró a muchos a estudiar el sistema mundial desde una perspectiva radical. Le siguió Aníbal Quijano, el peruano, quien planteó la ‘revolución cultural’ para darle a los pueblos de la región latinoamericana su propia identidad. Samir Amín era egipcio pero se encontraba muy cómodo trabajando con los sociólogos latinoamericanos.
Antes de su muerte, Samir Amín fue entrevistado por Rubén Ramboer. De esa entrevista queremos rescatar tres líneas sobre las cuales desarrolla su obra Samir. En primer lugar, el papel de la audacia en el trabajo de los científicos sociales. En realidad, la audacia tiene que estar presente en toda iniciativa que pretende ser significativa. Más aun, la audacia es un ingrediente imprescindible para superar las contradicciones sociales.
Samir Amín se identifica como marxista. ¿Qué es ser marxista teniendo en cuenta que Carlos Marx escribió sus grandes obras hace 150 años? Según Samir, “ser marxista, es partir de dos grandes contribuciones elaboradas por Marx. En primer lugar, la crítica de la realidad. Pero la realidad situada en su época”. Es decir, en la actualidad. No podemos criticar algo que ya pasó o que se sitúa en un futuro desconocido. Señala, además, que “aunque el capitalismo ya no es lo que era, sigue siendo fundamental la crítica del capitalismo”. En segundo lugar, “la crítica de la imagen ideológica del capitalismo. Es decir, de la teoría económica y del economismo”. La ideología de los capitalistas ha creado un conocimiento falso de la realidad: el economismo que proclama el ‘fin de la historia’ y la existencia para siempre de relaciones sociales de esclavitud (asalariada).
Sobre estas dos grandes contribuciones elaboradas por Marx, hay casi un consenso sobre la definición actual del marxismo. Samir Amín da un paso adicional que asusta a no-marxistas y neomarxistas. Dice que “ser marxista significa necesariamente ser comunista. Marx no disociaba la teoría de la práctica, de la participación en la lucha por la emancipación de los trabajadores y los pueblos. También significa ser un comunista internacionalista. No es posible cambiar el mundo olvidando a la mayoría de los pueblos, especialmente a los de la periferia”. No queda claro que es ser comunista. Samir Amín aclara que significa estar dispuesto a ‘cambiar el mundo’. Inmensa tarea.
Samir habla de ser “neo-marxista”, algo que está de moda en algunos círculos. ¿Se puede ser un nuevo marxista, con nuevas ideas tomadas del pensador alemán del siglo XIX? Los neo-marxistas, dice Samir, “quieren romper con el marxismo histórico. Quieren ir más allá de Marx. (No soy neo-marxista), tampoco me considero “paleomarxista”, es decir, alguien que sostiene de manera incondicional el marxismo histórico, alguien que se convierte en sacerdote del marxismo, que sólo conoce los textos sagrados y los comenta sin fin. Leyendo entre líneas, tratan de encontrar respuestas a los problemas actuales que no se planteaban en aquel momento.
Samir Amín también se refiere a China y su aparición en el escenario mundial como nueva potencia industrial. La presencia explosiva del viejo Imperio Celestial ha trastocado la correlación de fuerzas internacional. Poco a poco, ha trasladado el centro del sistema capitalista mundial del Atlántico norte hacia la cuenca del Pacífico.
Según Samir, “estamos en un momento histórico en el que la izquierda radical debe ser audaz. Me refiero a la izquierda que está convencida de que el sistema capitalista debe ser superado en su esencia. En el Norte, existen las condiciones objetivas para aislar el capital monopolista, que ejerce su poder también gracias a su clero político y mediático. Esto podría comenzar por una alianza política – no una alianza electoral – y social, que incluyese a la gran mayoría. En las periferias, la audacia consistiría en la formación de un bloque histórico alternativo anticomprador” (anti-rentista).
En este punto, Samir se situa en el medio del gran debate sobre China. Estará Pekín contribuyendo a la construcción de un mundo nuevo o se estará integrando a la visión global de los centros financieros de Occidente. Según Samir, “los países emergentes, especialmente China, están en el proceso de de-construir los monopolios. Para hacer frente a esto los chinos han escogido financiar la muerte lenta de EEUU apoyando a su déficit. La muerte repentina de un animal de este tipo sería demasiado peligrosa”.
6 de agosto de 2018.



Wednesday, August 29, 2018

La guerra declarada por EEUU contra Venezuela

          

EEUU y sus aliados no descansan en su campaña para derrocar el actual gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro. Hace dos semanas intentó poner fin al proyecto bolivariano atentando contra la vida del presidente Maduro. Sorprendió la técnica utilizada que no tuvo éxito en sus propósitos. En estos momentos, los medios de comunicación también están saturando a la región con noticias sobre los venezolanos que están caminando hacia las fronteras del Perú y Ecuador. Grupos enteros son abandonados por sus ‘coyotes’ creando problemas aparentemente humanitarios.
Según Aram Aharonian, “el análisis de la Big Data (que permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones) y  los algoritmos de la “caja negra”, son utilizados para poner a prueba la verdad y la confianza”. Las protestas en Venezuela así como las vistas de familias, distribuidas por las redes sociales, caminando por las carreteras de Colombia y Ecuador para llegar al Perú, parecen fabricadas. Es una táctica utilizada por los medios masivos de comunicación controlados por las agencias de noticias de EEUU desde Guatemala (1954), pasando por Chile (1973) y hace poco en Nicaragua (2018).

El plan desestabilizador de Washington contra Venezuela se extiende a los yacimientos de petróleo. El plan de EEUU consiste en tres medidas coordinadas. La primera pretende preparar el terreno para que los acreedores  incauten activos venezolanos en EEUU (Citgo y otros). Conoco-Phillips acaba de confiscar US$2 mil millones de activos de PDVSA en el Caribe. La segunda maniobra sería socavar la estabilidad de los trabajadores de la empresa PDVSA que extrae el ‘oro negro’ de las profundidades. La tercera sería que el presidente Trump y sus seguidores en Europa impongan sanciones adicionales a la economía bolivariana.

Según el ‘Think Tank” norteamericano, World Politics Review, WPR, la producción de petróleo en Venezuela está disminuyendo desde que Hugo Chávez, líder de la revolución bolivariana, falleció. En la actualidad, produce 1.34 millones de barriles por día. El mayor comprador del crudo venezolana es EEUU con un 33 por ciento de las exportaciones.

Washington puede suspender las compras de petróleo venezolano para crear una crisis de divisas en el país de Bolívar. Pero como dicen Lisa Viscidi y Nate Graham, de WPR, la medida puede provocar una reacción negativa entre los consumidores norteamericanos que perjudique las aspiraciones políticas del presidente Trump. La suspensión de importaciones de crudo venezolano a EEUU crearía un desequilibrio en la demanda y oferta en el mercado norteamericano. Esta situación haría que los precios de la gasolina en las estaciones suba y perjudique al consumidor común y corriente. Es decir, crearía un descontento entre los ciudadanos que se preparan para votar en las elecciones parciales del Congreso norteamericano en noviembre de este año (en apenas dos meses). El más perjudicado sería el inquilino de la Casa Blanca.

EEUU tiene otra carta en la manga: Puede interrumpir la exportación de “productos derivados del petróleo y petróleo ligero, llamados condensados. Venezuela importa productos petrolíferos y petróleo ligero, llamados condensados, para mezclarlos con su petróleo extra-pesado”. Viscidi agrega que Venezuela tendría que buscar proveedores en otros países. Menciona a China y Rusia. Incluso, pronostica la caída del gobierno venezolano y la entrada del Fondo Monetario Internacional (FMI) como co-gobernante. Aparentemente, todo está preparado.

Viscidi concluye que “si se desarrolla uno de estos tres escenarios - la incautación masiva de activos, un éxodo de trabajadores o más sanciones - se hundirá la producción petrolera y los ingresos de Venezuela. Sólo los especuladores en Wall Street podrán celebrar como propia la caída del gobierno venezolano”.
Los  analistas norteamericanos ahora están preocupados que las sanciones del gobierno de Trump empuje a Venezuela hacia tratos con las grandes empresas petroleras de Rusia y China  Según esas fuentes, el gobierno transfirió 29 mil millones de barriles de petróleo, casi el 10 por ciento de sus reservas probadas, valuadas por el gobierno en 1.9 mil millones de dólares, al Banco Central para servir como garantías para nuevos préstamos de Rusia y China.
La guerra declarada por EEUU apuesta a convertir a Venezuela en un “Estado fallido”. Es decir, un país sin capacidad de auto-gobernarse, cuyas instituciones dejan de funcionar. El gobierno del presidente Maduro maniobra en la dirección opuesta. Está estabilizando su economía, víctima del bloqueo de EEUU, y ha logrado neutralizar las movilizaciones de la oposición que creaban zozobra ciudadana y escasez de productos de primera necesidad.
30 de agosto de 2018.

Wednesday, August 22, 2018

Panamá necesita un sistema de educación incluyente


En un reciente informe sobre la educación en Panamá, El estado de las políticas públicas docentes, una organización norteamericana (Dialogo Interamericano, Washington) y otra panameña (Unidos por la Educación) presentaron sus resultados que no son muy buenos. Al contrario muestran un estancamiento del sistema que representa serios peligros para el futuro del país.



El estudio no es muy claro sobre sus objetivos. Tampoco presenta metas que no sean cuantitativas. Pero presenta preguntas básicas que deben ser objeto de estudio y respuestas. En primer lugar, ¿porqué Panamá se encuentra en un estado de estancamiento en el sector educativo, a pesar del crecimiento económico? En segundo lugar, ¿porqué no existe una visión de la educación para el futuro que no supera las mismas propuestas de siempre: crecimiento económico y globalización?
Según el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) de la UNESCO, el nivel de la educación en Panamá está por debajo del promedio de la región. La gran mayoría de los estudiantes panameños se ubica entre los dos niveles más básicos, con muy pocos alumnos en los niveles más avanzados. Entre las cifras más llamativas del TERCE se resalta que en el caso de los niños llegando al tercer grado, casi un tercio no puede escribir, casi la mitad no puede leer y más de 60% no tiene el nivel adecuado de conocimientos matemáticos. Los países con mayor PIB per cápita normalmente muestran mejores logros académicos. Panamá aparece como una excepción con logros muy por debajo de lo esperado en relación con los ingresos del país.

Hay diferencias marcadas entre distintas regiones geográficas del país. Las áreas rurales y las comarcas indígenas, en particular, muestran resultados inferiores entre 10% y 50% por debajo del promedio nacional en casi todas estas evaluaciones. Estas brechas, indicativas de desigualdades en la calidad de la oferta educativa, tienen implicaciones graves para la equidad, la inclusión social y la economía nacional. Muchas de las disparidades están relacionadas con diferencias económicas. La riqueza está concentrada inadecuadamente y esto afecta la distribución de recursos educativos. Esta realidad se refleja tanto en los insumos educativos (acceso a agua potable, Internet y docentes calificados) como en los resultados académicos (las tasas de alfabetización, matrícula y egreso).

Los casos de la población originaria de las comarcas de las provincias Bocas del Toro y Darién son preocupantes. Representa 12.3% de la población y casi 90% vive en pobreza. Muchas de sus escuelas primarias no tienen agua potable, mucho menos, cuentan con acceso al Internet. Estas poblaciones tienen menos años de escolaridad y grandes discrepancias en cuanto a acceso a la educación con relación al género, fenómeno que no se observa en el resto del país. Las disparidades presentadas reflejan evidentes problemas de equidad y calidad.

Según el estudio, “un creciente número de estudios indica que el factor primordial es la calidad de la formación del personal docente. Una buena educación depende del aprendizaje. El aprendizaje depende de la enseñanza”. El problema de fondo gira en torno a la concepción  de que Panamá es “un centro logístico regional y global con tres cuartos de la producción nacional proveniente del sector servicios, orientado en gran medida al ámbito internacional. La mayoría de requerimientos del mercado laboral se encuentran vinculados al sector servicios y requieren relativamente altos niveles de educación”. Aquí radica el problema: La concepción que tenemos del país. No consideramos la realidad en forma incluyente. Los que no es útil para la ‘globalización’ es descartado. “Panamá necesita poder contar con un sistema educativo de calidad que sirva para preparar a todos, en participación productiva y en términos de construcción de una sociedad incluyente basada en la práctica de valores”.

Este es el reto. Las políticas educativas sólo pueden cambiar si cambia la estructura social y económica. No se puede seguir privilegiando el monopolio del sector servicios sobre el país. Hay que diversificar las actividades productivas en el país. Los gobiernos y los partidos políticos insisten en ir por el camino que ha demostrado ser el equivocado. No hay propuestas para construir el país que quieren y necesitan los panameños. Se puede comenzar teniendo en mente la formación de las futuras generaciones. Panamá necesita hombres y mujeres que produzcan riquezas para el bienestar de todos. Para ello necesita un sistema de educación incluyente, que prepare a nuestros hijos y nietos para insertarse en un proyecto de desarrollo nacional.

23 de agosto de 2018.


Thursday, August 16, 2018

Se inició la temporada electoral en Panamá


Las primarias que celebrarán los partidos políticos panameños, para elegir sus candidatos para Presidente y otros cargos de elección popular, traen pocas novedades. En el caso del Partido Cambio Democrático (CD), el domingo pasado se cumplió con lo esperado. Igualmente, ocurrirá con las primarias del gobernante Partido Panameñista y el Partido Revolucionario Democrático (PRD). El Frente Amplio por la Democracia (FAD), único partido con un programa que rechaza las políticas neoliberales, también celebrará primarias en octubre. Es la única alternativa con novedades.

El Partido Panameñista ha gobernado cuatro años (desde 2014) sin un programa conocido, dando seguimiento a las políticas neoliberales de sus antecesores que llegaron al poder después de la invasión militar norteamericana en 1989. Los candidatos del panameñismo, que realizará primarias el próximo mes, aún no han presentado un plan de trabajo y es probable que no lo hagan. En 2014 el actual presidente Juan Carlos Varela llegó al Palacio de las Garzas con la consigna de “100 por ciento agua y cero letrinas”. Sólo fue una consigna, pero dio buenos resultados electorales.
El PRD, a su vez, trata de resolver sus problemas internos sin mucho éxito. Sus pretendientes a ser candidato a la Presidencia de la República son ‘viejos’ conocidos, entre ellos un ex mandatario. El PRD fue fundado por el general Omar Torrijos en 1978 con la intención de que se colocara en el centro del espectro político, entre la izquierda y la derecha. En la actualidad, se sitúa a la derecha y avala las políticas neoliberales tanto en política interna (privatizaciones, desregulación y  flexibilización laboral) como en política exterior (siguiendo la línea trazada por el Departamento de Estado y sus agencias financieras).
El CD tuvo una experiencia traumática durante la Presidencia de Ricardo Martinelli (2009-2014) quien abusó del poder para realizar operaciones que han sido denunciadas como ilícitas. El mismo Martinelli enfrenta un juicio y se encuentra encarcelado. A pesar de estos antecedentes quien fuera ministro en su gabinete y candidato oficial del CD, Rómulo Roux, asegura que alcanzará la Presidencia en las elecciones de mayo de 2019. Roux no presenta un programa de gobierno que identifique los problemas del país y las posibles soluciones. Sólo repite las consignas demagógicas de todos los partidos neoliberales:  Más escuelas, mejores caminos y agua para todas las comunidades.
La experiencia de los últimos 30 años ha sido un empobrecimiento sistemático de los sectores populares (75 por ciento de la población), un estancamiento de los ingresos de las capas medias (casi el 25 por ciento de la población) y un enriquecimiento impresionante de una pequeña elite de familias (menos del 1 por ciento) que monopolizan las rentas del país. Las políticas neoliberales han arruinado el sector agropecuario y han prácticamente desaparecido la industria.
El discurso de los candidatos de los tres partidos (y sus partidos apéndices) prometen aumentar las subvenciones tipo asistencialistas sin mencionar la necesidad de aumentar la producción nacional. Con los ingresos provenientes de la posición geográfica (Canal de Panamá, puertos y otras actividades relacionadas) satisfacen sus aspiraciones. No es para menos. La recuperación de la posición geográfica, como consecuencia de los Tratados del Canal Torrijos Carter (1977), que entraron en efecto en 1999, disparó los ingresos del país. Pero, los trabajadores (del campo y de la ciudad) han perdido sus empleos y los que manejan las finanzas han visto sus fortunas crecer casi sin límite.
El indicador tan popular entre los economistas, el producto interno bruto, pasó de menos de US$10 mil millones en 2000 a casi US$60 mil millones en 2017. Los partidos tienen la tarea de convencer a la población (especialmente a los trabajadores) que gracias a esos miles de millones de dólares que entran al país ellos están mejor que antes. La misión se hace cada vez más difícil ya que la ciudadanía no participa de la repartición de los millones y ya no cree en la democracia de los partidos. En otro artículo hay que analizar el papel de las candidaturas de libre postulación que pueden ser la solución a la pérdida de legitimidad de los partidos. 
El FAD, que no forma parte de los partidos políticos neoliberales, plantea un cambio que consiste en la regulación de las tareas gubernamentales y su relación con el sector empresarial. Por un lado, acabaría con la corrupción rampante y, por el otro, levantaría los sectores productivos – agro e industria - del país.
16 de agosto de 2018.

Wednesday, August 8, 2018

Nicaragua y la correlación de fuerzas



La situación de Nicaragua es complicada por los intereses de clase que están en juego. Es aún más complicada por la falta de información.
¿Qué sabemos?
Nicaragua es, en gran parte, un país de producción agropecuaria.
Sobre la base de esta realidad, a lo largo del siglo XIX, se estructuró y creció una clase con tendencias oligarcas que se apoderó de las instituciones de gobierno (políticas, militares, ideológicas). La combinación de la propiedad de la tierra y el control de los aparatos de gobierno parecieron darle a la oligarquía una posición inexpugnable.
Al mismo tiempo, creció una masa de trabajadores sin tierra que fue migrando a las ciudades a ocupar empleos de servicios. En el campo la población no recibía servicios públicos y en las ciudades lograba tener acceso a un mínimo de educación y servicios de salud. 

La debilidad económica del país no lograba generar un excedente que llegara en forma significativa a sectores diferenciados (transitorios). Es decir, a una clase obrera, a profesionales, técnicos y educadores (la llamada clase media o sociedad civil). Tampoco le daba a la oligarquía la solvencia económica para neutralizar a los sectores inconformes y rebeldes. El control político lo ejercía un 'clan', el ejército lo manejaba una familia y los aparatos ideológicos (Iglesia, educación, medios de comunicación) estaban en pocas manos.
Sobre esta base, los movimientos sociales sólo podían ser neutralizados mediante la represión violenta. Las pugnas familiares entre conservadores y liberales eran interrumpidas, en el siglo XX, por insurrecciones como el alzamiento del Ejército de Hombres Libres, liderado por Sandino, y una generación más tarde por el FSLN, fundado por Carlos Fonseca.

La oligarquía requería el apoyo político y militar de la potencia norteamericana para enfrentar a los campesinos y trabajadores. En la década de 1970 el FSLN, compuesto por jóvenes guerrilleros (entre 16 y 25 años de edad) del campo y de la ciudad logró romper la pasividad de la población y quiebra la unidad interna de la oligarquía. 
El triunfo del FSLN en 1979 fue gracias a las tácticas militares de sus columnas, pero aún más por la estrategia política de sus tres mandos. Por un lado, los gobernantes se relajaron, dentro de la Iglesia surgieron voces contestatarias y en EEUU se cansaron de seguir apoyando la ineptitud de 'nuestro hijo de puta'. 
En la década de 1980 EEUU decidió poner fin al diálogo con los jóvenes sandinistas y desataron una contra-ofensiva que utilizó a los países vecinos como cohortes. Agotados, los sandinistas entregaron el poder político en 1990 a las corrientes neoliberales, entre los cuales habían muchos que habían simpatizado con los sandinistas durante la gesta revolucionaria e, incluso, durante los diez años de gobierno. A pesar del apoyo de EEUU - o quizás por eso mismo - los tres gobiernos neo-liberales - resultaron desastrosos. Los niveles de vida cayeron y, peor aún, el pueblo sintió que quienes gobernaban eran más de la vieja oligarquía.
El FSLN regresó al poder en 2007 con Daniel Ortega (comandante revolucionario de la vieja guardia) a la cabeza. Puso en efecto una política bicéfala para evitar los supuestos errores del pasado. Por un lado, con apoyo externo (que no incluía a EEUU) armó un programa económico 'asistencialista' que mejoró los niveles de vida de los nicargaüenses. Por el otro, puso en marcha un plan político de alianzas con sectores importantes de la vieja oligarquía y de la Iglesia.
En pocos años, Nicaragua logró consolidar la paz social en las comunidades del país y callar a la oposición oligarca. Incluso, EEUU se sintió complacida con el comportamiento del antiguo enemigo sandinista logrando que se subordinara a las políticas neoliberales de las agencias financieras. Se sentía incómodo, sin embargo, con los saludos fraternales del gobierno sandinista hacia cubanos, venezolanos e, incluso, ecuatorianos y bolivianos.
EEUU mantenía relaciones con los empresarios y la Iglesia, incursionaba con programas dentro del Ejército y desarrollaba programas de indoctrinación entre los jóvenes conservadores y las universidades. Anualmente el Congreso aprobaba subvenciones millonarias para mantener su influencia en los sectores que no se consideraban sandinistas. Incluso, coqueteaba con los sandinistas que se habían separado de la corriente que encabezaba Ortega.
El 16 de abril de 2018 se produce una protesta de los jubilados quienes veían como un decreto presidencial les cortaba un porcentaje de sus pensiones. En forma desordenada gremios empresariales, Iglesia católica y jóvenes conservadores reaccionan defendiendo los jubilados y atacando la legitimidad del gobierno. Ortega supuso que la embestida sería muy corta, pero se encontró con la sorpresa que a pesar de la desorganización de la oposición, cuenta con recursos externos para movilizar gente en el país.
Después de tres meses de enfrentamientos la balanza se inclina a favor del gobierno de Ortega y las organizaciones populares del FSLN. En esta coyuntura Washington se pronunció oficialmente a través de un comunicado de la Casa Blanca: EEUU apoya a los sectores de la oligarquía junto con la juventud conservadora y les asigna nuevos fondos para seguir desestabilizando al gobierno del FSLN. Acusa a los sandinistas de reprimir a los grupos financiados por EEUU. Decide aplicar sanciones contra funcionarios del gobierno. La táctica es una copia de sus políticas aplicadas en Venezuela, Libia y Siria (incluso Ucrania). 
Hasta este momento se observa que el FSLN está intacto. Su base social en el campo y en las ciudades ha soportado la embestida de la oligarquía. El futuro esta en manos de ese pueblo que luchó por el ideario de Sandino. Ortega le toca probar su capacidad como dirigente de un pueblo que está en lucha.
Un comentario adicional: He leído los comentarios de muchos amigos de la Revolucion sandinista de la década de 1970 que quieren regresar a la gloria de los combates de Masaya y tantas otras.
Sugiero que se informen sobre lo que ha pasado en los últimos 40 años. Si echan de menos a los comandantes guerrilleros, recuerden que es el pueblo sandinista que está luchando en todo el país por Nicaragua y las futuras generaciones de ese país heroico. El nicaragüense no quiere la guerra, quiere una Nicaragua libre de oligarcas y lacayos de senadores norteamericanos
09 de agosto de 2018