Wednesday, October 3, 2018

Los planes de EEUU para contener el avance chino en Panamá (I)


Esta es la primera entrega de un artículo que publicaremos en dos partes. Comentaremos un análisis que preparó un agente norteamericano que estuvo en Panamá cuando el Departamento de Estado le pidió a su encargada de negocios en el país que viajara a Washington para preparar la posición oficial de EEUU frente a los avances chinos en la región. En la primera parte veremos que negocia Panamá con los chinos, según el agente norteamericano. En la segunda parte, veremos como EEUU podría castigar a Panamá y contener a China.
EEUU tiene una historia llena de intrigas, conspiraciones y corrupción. Igual o peor que los demás estados nacionales en el mundo. Desde el primer presidente, George Washington, en 1789, quien tuvo que soportar las conspiraciones de John Adams y Thomas Jefferson. En la actualidad, el presidente Trump se encuentra a diario inmerso en un intercambio constante de intrigas y ‘fake news’ con sus adversarios políticos.
Las armas tácticas incluyen amenazas, insultos y las mentiras cotidianas. Estas mismas herramientas las utiliza EEUU también para atacar a sus enemigos en el plano internacional. La estrategia de EEUU ha sido sistemática. Socavar la credibilidad de sus aliados y enemigos por igual. También desestabiliza las instituciones e, incluso, la identidad de sus competidores. Panamá tiene una larga historia soportando la política exterior de EEUU, que se remonta a mediados del siglo XIX.
Hace poco un agente de inteligencia de EEUU visitó a Panamá para recoger información sobre las relaciones diplomáticas entre el país istmeño y la R. P. de China. Su informe apareció en “Global Americans” (Smart News for Latinamerican Changemakers). El autor, Evan Ellis, es profesor de la Academia de Guerra de EEUU. En su artículo plantea como se prepara una campaña de desinformación. El trabajo publicado siembra 21 mentiras y/o medias verdades sobre las relaciones entre Panamá y China. También adelanta 12 recomendaciones para castigar a Panamá por su iniciativa que aparentemente no fue consultada con Washington.
En varias oportunidades se refiere a Panamá como un país dominado por un grupo de familias que tiene una institucionalidad frágil que puede ser arrollado fácilmente por China. Ellis dice que China “se aprovechará de la competencia económica entre las familias para convertirse en un jugador clave en la economía del país”. Estas familias son la oligarquía que se consolidó en Panamá en el siglo XIX bajo la protección política y militar de EEUU. En 1989 EEUU invadió militarmente a Panamá para devolverle el gobierno precisamente a esas “veinte familias”. Hace treinta años gobiernan sin interrupción el país. Todo indica que el establishment norteamericano no tiene aprecio alguno para la capacidad de su contraparte panameña.
También dice que “la captura estratégica por parte de China del gobierno de Varela y el grupo de familias se da mientras ambos países negocian un Tratado de Libre Comercio”. El autor pareciera sugerir que China quiere emular la política de EEUU hacía Panamá en el último siglo y medio. Más aún, insinúa que China quiere desplazar a EEUU de su posición privilegiada en el istmo panameño.
Entre las medias verdades menciona la crisis creada en Panamá por la ubicación de la Embajada china en la ciudad de Panamá. El gobierno de Varela causó revuelo cuando le propuso a China como opción un terreno en la entrada pacífica del Canal para construir el edificio que alojaría su legación. Ellis también se refiere a la incompetencia del gobierno panameño para informar sobre los acuerdos con China. Según él, los gobernante panameños pecaron de “secretismo” al no informarle al Departamento de Estado de EEUU sobre sus planes de establecer relaciones diplomáticas con China. Señala también que las propuestas económicas chinas son irracionales. Probablemente porque se negocian de manera bilateral sin la participación de EEUU. Cualquier acuerdo que beneficie a Panamá y al país del lejano oriente – sin la aprobación de EEUU - tiene que ser irracional, según los estrategas norteamericanos. En efecto, las propuestas chinas pueden desplazar no sólo a EEUU, también a Panamá si no logramos poner orden en nuestra política y comenzamos a elaborar un plan de desarrollo nacional con urgencia. Un plan que beneficie a Panamá y su población. Plan que, en la actualidad, brilla por su ausencia.
La próxima semana, con la segunda entrega, veremos las medidas que Ellis propone para controlar a Panamá y contener los avances chinos en el país.
4 de octubre de 2018.

Wednesday, September 26, 2018

El eslabón más débil en la guerra entre China y EEUU



La reacción agresiva de EEUU contra Panamá, El Salvador y República Dominicana tiene que ver con la guerra comercial declarada por Washington contra China. Además, tiene que ver con el interés de la potencia norteamericana de desestabilizar los gobiernos latinoamericanos. El presidente Donald Trump aumentó unilateralmente los aranceles a productos chinos que entran al mercado norteamericano. Esta medida fue rechazada por China, los grandes industriales norteamericanos y el resto del mundo. El próximo año los consumidores norteamericanos sentirán la medida en sus bolsillos.
EEUU también alimenta un conflicto territorial con Pekín sobre el Mar del Sur de China. Desde la incursión inglesa en esa área de intenso comercio regional en el siglo XIX y el triunfo norteamericano en la II Guerra Mundial (1945) esas aguas le eran vedadas a los chinos. En el siglo XXI, Pekín quiere recuperar su soberanía sobre ese mar propio. Para sumar ofensivas, EEUU acaba de imponer sanciones a la empresa Equipment Development Department (EDD) -responsable de las armas y el equipo del Ejército chino - y a su director, Li Shangfu - por haber comprado armamento a la firma estatal (rusa) Rosoboronexport, la mayor exportadora de armamento, que anteriormente había sido sancionada por Washington.
Estos puntos constituyen el contexto en el cual EEUU da a conocer su amenazante comunicado que genera preocupación en la región latinoamericana.
EEUU acusa a “los países en la región” de buscar “relaciones con socios desconocidos”, que usan “métodos (que) carecen de un record positivo” y tienen una “tendencia perturbadora”. El comunicado de Washington agrega que “muchas de estas transacciones carecen de transparencia”. A pesar de la ambigüedad y falta de transparencia del comunicado, queda claro que EEUU pretende crear zozobra en la región por sus relaciones con China. 
EEUU se arroga el derecho de “prevenir y combatir la corrupción” en América latina. Las acciones que pueda tomar Washington “es esencial para tener democracias fuertes y funcionales en todo el continente americano”. El comunicado fue emitido por la embajada de EEUU en El Salvador. Por alguna razón que desconozco no se emitió por el Departamento de Estado en Washington. Sin embargo, es una clara adenda a la Doctrina Monroe promulgada hace 200 años.
En su estrategia intervensionista, EEUU hace énfasis en el ‘combate a la corrupción’. No es casualidad que logró enjuiciar a Lula en Brasil por acusaciones infundadas de corrupción. Igual está haciendo con gobernantes antiguos en Argentina y Ecuador. Pretende hacer lo mismo con los presidentes en funciones de Bolivia, Nicaragua y Venezuela. Todos en su momento han cuestionado las políticas arbitrarias de EEUU. La respuesta ha sido rápida y contundente por parte de Washington.
Es un mensaje claro a los partidos políticos gobernantes de los tres países del área centroamericana y del Caribe. Especialmente el FMLN que ha mantenido un equilibrio muy difícil entre sus políticas sociales y sus relaciones con EEUU durante dos períodos. Con una clara mayoría electoral en El Salvador, el ex - ejército guerrillero tiene las manos atadas por Washington. La conexión china puede darle a los intereses más retrógrados en EEUU la oportunidad para iniciar una campaña desestabilizadora similar a la promovida en Nicaragua.
En el caso de Panamá, el presidente Varela respondió que la decisión de Trump de llamar a consultas a los diplomáticos "son temas internos del Gobierno de EEUU" y que Panamá respeta y aseguró que la relación con China va a traer muchos beneficios al istmo y en nada va a afectar la relación con un socio estratégico. Varela le recuerda al gobierno norteamericano que las relaciones con China no pretenden desconocer la relación especial que Panamá tiene con EEUU.
El problema de fondo que explica la ‘guerra comercial’ y la diplomacia agresiva de Washington hay que buscarlo dentro de EEUU.  El estancamiento económico ha generado problemas políticos internos que se traducen en fenómenos – incomprensibles para muchos - como Trump. Las protestas sociales con ribetes clasistas y racistas aparecen cada vez con más fuerza. Estos fenómenos se traducen en una crisis de hegemonía del establishment que perdió la Casa Blanca y quiere evitar el colapso de su proyecto de ‘globalización’. 
China forma parte del proyecto de ‘globalización’ del establishment. Es el motor de la economía capitalista mundial que es aceitada por quienes controlan las finanzas a escala global. Trump representa, en cambio, al sector del capital norteamericano que quiere concentrar la industria en EEUU y habla de ‘hacer América grande otra vez’. Para el inquilino de la Casa Blanca el enemigo es China. En cambio, el amigo es Rusia.
En este juego geopolítico fueron atrapados los eslabones más débiles de América latina: Panamá, República Dominicana y El Salvador.
27 de septiembre de 2018.


Wednesday, September 19, 2018

Los pilares y las fronteras de Laurentino ‘Nito’ Cortizo


 Las primarias del Partido Revolucionario Democrático (PRD) arrojaron como candidato a la Presidencia de la República a Laurentino ‘Nito’ Cortizo. Las elecciones generales que se realizarán en mayo de 2019 ya cuentan con dos candidatos a la Presidencia. El otro es Rómulo Roux del Partido Cambio Democrático (CD). Se esperan dos primarias adicionales, el del Partido Panameñista y el del Frente Amplio por la Democracia (FAD).
El PRD cumplió con el mandato legal de seleccionar sus candidatos a elección popular a través de una consulta a sus 500 mil adherentes. Mas de la mitad de los ‘perredistas’ salieron a las urnas. Cortizo ganó con un cómodo 66 por ciento de los votos. Su fuerte se concentró en las provincias centrales donde triunfó con más del 70 por ciento de los sufragios. El candidato fue ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y sirvió dos períodos en la Asamblea de Diputados.
En su discurso que culminó la jornada electoral, Cortizo presentó varias ideas interesantes para no decir originales. Anunció que a partir de octubre comenzaría a elaborar su programa de trabajo gubernamental mediante la consulta a todos los sectores del país. A pesar de ello, mencionó lo que llamó sus ‘Cuatro Pilares’ y también la ‘Sexta Frontera’.
Los cuatro pilares están basados en, primero, la eliminación de la corrupción. En segundo lugar, “un nuevo orden constitucional”. Tercero, el combate a la pobreza y la desigualdad y , por último, una economía que “genere empleo”. Los objetivos suenan muy bien. Además, suenan muy familiares. Es la ‘promesa’ que hacen todos los políticos cuando aspiran a un puesto de elección popular.  Ningún político, empero, quiere atacar las causas de los males que promete erradicar
Por ejemplo, para enfrentar la corrupción promete ‘el buen gobierno’. Este se basa en ocho promesas: la verdad, la planificación, la priorización, la ejecución con eficiencia y transparencia, la inversión privada, la generación de empleo, respeto de la separación de poderes (del gobierno) y de la oposición y reformar la ley de contrataciones públicas. Ninguno de estos planteamientos es viable si no se conocen y atacan sus causas. Esto se sabe desde la invasión militar norteamericana hace casi 30 años.
Con Endara en 1990 (el Plan Ford) y después con Pérez Balladares en 1994 (el Plan Chapman) se instauraron las políticas neoliberales de privatización, desregulación y flexibilización de la fuerza de trabajo. Si estas no se erradican, o por lo menos se reforman, no se puede poner en práctica las promesas de Cortizo y, de paso, erradicar la corrupción.
El segundo pilar, se refiere a “un nuevo orden constitucional” que garantice la independencia de los órganos de control y represión. No propone una Asamblea constituyente para refundar la República. En cambio, sugiere algunas reformas a la Carta Magna.
Para combatir la pobreza y la desigualdad (tercer pilar), propone una “educación de calidad”, un sistema de salud centrado en políticas preventivas y sostenibles, así como un nuevo modelo de seguridad basado en la prevención. A estos tres objetivos, agrega un programa ‘Nuevo Amanecer’ dirigido especialmente a las mujeres. Quizás este pilar es el más débil de todos, en la medida en que no menciona las causas del colapso de los programas de salud, educación, seguridad y el desastre causado por las políticas neoliberales a la seguridad social.
El último pilar se refiere a “una economía competitiva que genere empleo”. La palabra competitiva nos dice que no pretende abandonar las políticas neoliberales que han acabado con el país. El gobierno se dedicará a ‘pagar cuentas’ sobre la base de los ingresos del fisco gracias a la posición geográfica del país. Insinúa que promoverá las compras de productos nacionales “para escuelas y hospitales”. Se olvida que hay que reconstruir el mercado nacional para los productores agrícolas.
Producto de una buena imaginación, Cortizo está planteando un proyecto para combatir la pobreza y la desigualdad con el nombre de la ‘Sexta Frontera’. Haciendo alusión a la ‘Quinta Frontera”, que en el siglo XX el general Torrijos acuñó para referirse a la desaparecida Zona del Canal de Panamá, el candidato a la Presidencia del PRD quiere lanzar una cruzada para poner fin a la pobreza y a la desigualdad. ¿Pretenderá emular al general Torrijos, enfrentando a EEUU y al poder económico local, para lograr su objetivo? Tendría que aliarse con los sectores populares del país y buscar apoyo político internacional.
20 de septiembre de 2018.                

Wednesday, September 12, 2018

Panamá y China: Los retos del siglo XXI


La Universidad de Panamá inauguró esta semana un seminario sobre el futuro de las relaciones entre Panamá y la República Popular de China. La actividad contempla 20 conferencias de especialistas sobre China y la participación del embajador de la República Popular, Wei Qiang. El seminario fue organizado por el Departamento de  Sociología, se inició el lunes pasado y culminará mañana viernes.

La actividad coincide con el anuncio desconcertante de Washington de llamar para consultas a la encargada de negocios, a.i., de su país en Panamá en señal de protesta tardía por la decisión del gobierno del presidente Varela de establecer relaciones diplomáticas con la R.P. de China y poner fin a los vínculos con Taiwán. Esto ocurrió en junio de 2017. Hace casi cuarenta años, EEUU rompió relaciones con Taiwán cuando reconoció a Pekín en 1979. Washington también encabezó, en aquel entonces, un movimiento que expulsó a Taiwán (que todavía usa el nombre de República de China) de la ONU y de su Consejo de Seguridad,
En el Salón de Profesores de la Facultad de Humanidades, atiborrado de universitarios, el embajador Wei se dirigió a estudiantes y profesores para expresarles su interés en conocer mejor a Panamá y que los jóvenes panameños hagan lo mismo con respecto a China. Señaló que desconocía los motivos por los cuales EEUU está molesto con Panamá. El país centroamericano actuó con todo respeto y sin poner en peligro la estabilidad política en la región. No se refirió a la parte del comunicado del Departamento de Estado que alega que Pekín quiere provocar problemas entre Taiwán y países de la región latinoamericana.
El embajador explicó porque China no ha suscrito el Tratado de Neutralidad del Canal de 1977 entre Panamá y EEUU. Señaló que ese acuerdo fue suscrito por Taiwán, poco después de que lo firmaran el general Omar Torrijos y el presidente Jimmy Carter (de EEUU). Pekín tiene una política muy estricta en lo que se refiere a la provincia rebelde de Taiwán que - bajo protección de EEUU - se mantiene actuando como si fuera un país soberano. Mientras Taiwán aparezca entre los suscriptores del Tratado, China Popular no lo puede firmar. En 1977 Panamá y EEUU firmaron dos tratados. El primero, sobre la transferencia del Canal a Panamá que, en la actualidad, es administrado por el gobierno panameño. El segundo, sobre la Neutralidad, que no tiene fecha de terminación.
Según el embajador Wei, la República Popular privilegia cinco áreas en sus relaciones con Panamá. El primero es establecer una “relación estratégica” que beneficie a los dos países. Segundo, que exista una relación de respeto mutuo (por ejemplo, que se acepte el principio de “una sola China”). Tercero, que se desarrolle una cooperación en el campo económico. Cuarto, fortalecer la “gobernanza global” (para evitar incidentes como la llamada de la jefe de misión norteamericana en Panamá). Quinto, impulsar el intercambio cultural, para fortalecer la relación entre ambos pueblos.
Durante el seminario se examinó la situación mundial y el rol que desempeñan los dos países desde una perspectiva geopolítica. Los análisis estuvieron a cargo de Leonardo Kam, ex.canciller y quien fuera representante comercial de Panamá en Pekín. Los profesores universitarios, Juan Jované y Julio Yao, se refirieron a la economía y a la política internacional de China, respectivamente. La embajadora Nicole Wong, directora de Política Exterior de la Cancillería, se refirió a los acuerdos alcanzados por los gobiernos de Panamá y China. El embajador y ex ministro de Relaciones Exteriores, Edgar Spence, se refirió a las relaciones entre China y el Caribe. Moisés Carasquilla se refirió a las instituciones políticas y la gobernanza en China.
Hoy jueves, a partir de las 9am, intervendrán los profesores Samuel Pardo y Zuly Aguilar, así como el especialista de la Ciudad del Saber, Gabino Ayarza. El director del Instituto Confucio en Panamá, Dong Wang, también hablará haciendo referencia a la política educativa global de China.
Mañana viernes, a la misma hora, harán uso de la palabra Oscar Terán de la ACP, Rodolfo Sabonge, del Instituto de Canal, y el profesor Euclides Tapia. Este último y el suscrito analizarán la importancia de la Ruta de la Seda para América latina. Al final se realizará un conversatorio entre todos los asistentes sobre los retos del siglo XXI, dirigido por el profesor Néstor Mathieu, director del Departamento de Sociología y coordinador del Seminario.
13 de septiembre de 2018.

Thursday, September 6, 2018

La audacia en el pensamiento marxista de Samir Amín



El gran pensador social, Samir Amín, ha fallecido. Las ciencias sociales han perdido tres figuras insustituibles en el presente año. Primero, el brasileño Theotonio dos Santos, quien inspiró a muchos a estudiar el sistema mundial desde una perspectiva radical. Le siguió Aníbal Quijano, el peruano, quien planteó la ‘revolución cultural’ para darle a los pueblos de la región latinoamericana su propia identidad. Samir Amín era egipcio pero se encontraba muy cómodo trabajando con los sociólogos latinoamericanos.
Antes de su muerte, Samir Amín fue entrevistado por Rubén Ramboer. De esa entrevista queremos rescatar tres líneas sobre las cuales desarrolla su obra Samir. En primer lugar, el papel de la audacia en el trabajo de los científicos sociales. En realidad, la audacia tiene que estar presente en toda iniciativa que pretende ser significativa. Más aun, la audacia es un ingrediente imprescindible para superar las contradicciones sociales.
Samir Amín se identifica como marxista. ¿Qué es ser marxista teniendo en cuenta que Carlos Marx escribió sus grandes obras hace 150 años? Según Samir, “ser marxista, es partir de dos grandes contribuciones elaboradas por Marx. En primer lugar, la crítica de la realidad. Pero la realidad situada en su época”. Es decir, en la actualidad. No podemos criticar algo que ya pasó o que se sitúa en un futuro desconocido. Señala, además, que “aunque el capitalismo ya no es lo que era, sigue siendo fundamental la crítica del capitalismo”. En segundo lugar, “la crítica de la imagen ideológica del capitalismo. Es decir, de la teoría económica y del economismo”. La ideología de los capitalistas ha creado un conocimiento falso de la realidad: el economismo que proclama el ‘fin de la historia’ y la existencia para siempre de relaciones sociales de esclavitud (asalariada).
Sobre estas dos grandes contribuciones elaboradas por Marx, hay casi un consenso sobre la definición actual del marxismo. Samir Amín da un paso adicional que asusta a no-marxistas y neomarxistas. Dice que “ser marxista significa necesariamente ser comunista. Marx no disociaba la teoría de la práctica, de la participación en la lucha por la emancipación de los trabajadores y los pueblos. También significa ser un comunista internacionalista. No es posible cambiar el mundo olvidando a la mayoría de los pueblos, especialmente a los de la periferia”. No queda claro que es ser comunista. Samir Amín aclara que significa estar dispuesto a ‘cambiar el mundo’. Inmensa tarea.
Samir habla de ser “neo-marxista”, algo que está de moda en algunos círculos. ¿Se puede ser un nuevo marxista, con nuevas ideas tomadas del pensador alemán del siglo XIX? Los neo-marxistas, dice Samir, “quieren romper con el marxismo histórico. Quieren ir más allá de Marx. (No soy neo-marxista), tampoco me considero “paleomarxista”, es decir, alguien que sostiene de manera incondicional el marxismo histórico, alguien que se convierte en sacerdote del marxismo, que sólo conoce los textos sagrados y los comenta sin fin. Leyendo entre líneas, tratan de encontrar respuestas a los problemas actuales que no se planteaban en aquel momento.
Samir Amín también se refiere a China y su aparición en el escenario mundial como nueva potencia industrial. La presencia explosiva del viejo Imperio Celestial ha trastocado la correlación de fuerzas internacional. Poco a poco, ha trasladado el centro del sistema capitalista mundial del Atlántico norte hacia la cuenca del Pacífico.
Según Samir, “estamos en un momento histórico en el que la izquierda radical debe ser audaz. Me refiero a la izquierda que está convencida de que el sistema capitalista debe ser superado en su esencia. En el Norte, existen las condiciones objetivas para aislar el capital monopolista, que ejerce su poder también gracias a su clero político y mediático. Esto podría comenzar por una alianza política – no una alianza electoral – y social, que incluyese a la gran mayoría. En las periferias, la audacia consistiría en la formación de un bloque histórico alternativo anticomprador” (anti-rentista).
En este punto, Samir se situa en el medio del gran debate sobre China. Estará Pekín contribuyendo a la construcción de un mundo nuevo o se estará integrando a la visión global de los centros financieros de Occidente. Según Samir, “los países emergentes, especialmente China, están en el proceso de de-construir los monopolios. Para hacer frente a esto los chinos han escogido financiar la muerte lenta de EEUU apoyando a su déficit. La muerte repentina de un animal de este tipo sería demasiado peligrosa”.
6 de agosto de 2018.



Wednesday, August 29, 2018

La guerra declarada por EEUU contra Venezuela

          

EEUU y sus aliados no descansan en su campaña para derrocar el actual gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro. Hace dos semanas intentó poner fin al proyecto bolivariano atentando contra la vida del presidente Maduro. Sorprendió la técnica utilizada que no tuvo éxito en sus propósitos. En estos momentos, los medios de comunicación también están saturando a la región con noticias sobre los venezolanos que están caminando hacia las fronteras del Perú y Ecuador. Grupos enteros son abandonados por sus ‘coyotes’ creando problemas aparentemente humanitarios.
Según Aram Aharonian, “el análisis de la Big Data (que permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones) y  los algoritmos de la “caja negra”, son utilizados para poner a prueba la verdad y la confianza”. Las protestas en Venezuela así como las vistas de familias, distribuidas por las redes sociales, caminando por las carreteras de Colombia y Ecuador para llegar al Perú, parecen fabricadas. Es una táctica utilizada por los medios masivos de comunicación controlados por las agencias de noticias de EEUU desde Guatemala (1954), pasando por Chile (1973) y hace poco en Nicaragua (2018).

El plan desestabilizador de Washington contra Venezuela se extiende a los yacimientos de petróleo. El plan de EEUU consiste en tres medidas coordinadas. La primera pretende preparar el terreno para que los acreedores  incauten activos venezolanos en EEUU (Citgo y otros). Conoco-Phillips acaba de confiscar US$2 mil millones de activos de PDVSA en el Caribe. La segunda maniobra sería socavar la estabilidad de los trabajadores de la empresa PDVSA que extrae el ‘oro negro’ de las profundidades. La tercera sería que el presidente Trump y sus seguidores en Europa impongan sanciones adicionales a la economía bolivariana.

Según el ‘Think Tank” norteamericano, World Politics Review, WPR, la producción de petróleo en Venezuela está disminuyendo desde que Hugo Chávez, líder de la revolución bolivariana, falleció. En la actualidad, produce 1.34 millones de barriles por día. El mayor comprador del crudo venezolana es EEUU con un 33 por ciento de las exportaciones.

Washington puede suspender las compras de petróleo venezolano para crear una crisis de divisas en el país de Bolívar. Pero como dicen Lisa Viscidi y Nate Graham, de WPR, la medida puede provocar una reacción negativa entre los consumidores norteamericanos que perjudique las aspiraciones políticas del presidente Trump. La suspensión de importaciones de crudo venezolano a EEUU crearía un desequilibrio en la demanda y oferta en el mercado norteamericano. Esta situación haría que los precios de la gasolina en las estaciones suba y perjudique al consumidor común y corriente. Es decir, crearía un descontento entre los ciudadanos que se preparan para votar en las elecciones parciales del Congreso norteamericano en noviembre de este año (en apenas dos meses). El más perjudicado sería el inquilino de la Casa Blanca.

EEUU tiene otra carta en la manga: Puede interrumpir la exportación de “productos derivados del petróleo y petróleo ligero, llamados condensados. Venezuela importa productos petrolíferos y petróleo ligero, llamados condensados, para mezclarlos con su petróleo extra-pesado”. Viscidi agrega que Venezuela tendría que buscar proveedores en otros países. Menciona a China y Rusia. Incluso, pronostica la caída del gobierno venezolano y la entrada del Fondo Monetario Internacional (FMI) como co-gobernante. Aparentemente, todo está preparado.

Viscidi concluye que “si se desarrolla uno de estos tres escenarios - la incautación masiva de activos, un éxodo de trabajadores o más sanciones - se hundirá la producción petrolera y los ingresos de Venezuela. Sólo los especuladores en Wall Street podrán celebrar como propia la caída del gobierno venezolano”.
Los  analistas norteamericanos ahora están preocupados que las sanciones del gobierno de Trump empuje a Venezuela hacia tratos con las grandes empresas petroleras de Rusia y China  Según esas fuentes, el gobierno transfirió 29 mil millones de barriles de petróleo, casi el 10 por ciento de sus reservas probadas, valuadas por el gobierno en 1.9 mil millones de dólares, al Banco Central para servir como garantías para nuevos préstamos de Rusia y China.
La guerra declarada por EEUU apuesta a convertir a Venezuela en un “Estado fallido”. Es decir, un país sin capacidad de auto-gobernarse, cuyas instituciones dejan de funcionar. El gobierno del presidente Maduro maniobra en la dirección opuesta. Está estabilizando su economía, víctima del bloqueo de EEUU, y ha logrado neutralizar las movilizaciones de la oposición que creaban zozobra ciudadana y escasez de productos de primera necesidad.
30 de agosto de 2018.

Wednesday, August 22, 2018

Panamá necesita un sistema de educación incluyente


En un reciente informe sobre la educación en Panamá, El estado de las políticas públicas docentes, una organización norteamericana (Dialogo Interamericano, Washington) y otra panameña (Unidos por la Educación) presentaron sus resultados que no son muy buenos. Al contrario muestran un estancamiento del sistema que representa serios peligros para el futuro del país.



El estudio no es muy claro sobre sus objetivos. Tampoco presenta metas que no sean cuantitativas. Pero presenta preguntas básicas que deben ser objeto de estudio y respuestas. En primer lugar, ¿porqué Panamá se encuentra en un estado de estancamiento en el sector educativo, a pesar del crecimiento económico? En segundo lugar, ¿porqué no existe una visión de la educación para el futuro que no supera las mismas propuestas de siempre: crecimiento económico y globalización?
Según el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) de la UNESCO, el nivel de la educación en Panamá está por debajo del promedio de la región. La gran mayoría de los estudiantes panameños se ubica entre los dos niveles más básicos, con muy pocos alumnos en los niveles más avanzados. Entre las cifras más llamativas del TERCE se resalta que en el caso de los niños llegando al tercer grado, casi un tercio no puede escribir, casi la mitad no puede leer y más de 60% no tiene el nivel adecuado de conocimientos matemáticos. Los países con mayor PIB per cápita normalmente muestran mejores logros académicos. Panamá aparece como una excepción con logros muy por debajo de lo esperado en relación con los ingresos del país.

Hay diferencias marcadas entre distintas regiones geográficas del país. Las áreas rurales y las comarcas indígenas, en particular, muestran resultados inferiores entre 10% y 50% por debajo del promedio nacional en casi todas estas evaluaciones. Estas brechas, indicativas de desigualdades en la calidad de la oferta educativa, tienen implicaciones graves para la equidad, la inclusión social y la economía nacional. Muchas de las disparidades están relacionadas con diferencias económicas. La riqueza está concentrada inadecuadamente y esto afecta la distribución de recursos educativos. Esta realidad se refleja tanto en los insumos educativos (acceso a agua potable, Internet y docentes calificados) como en los resultados académicos (las tasas de alfabetización, matrícula y egreso).

Los casos de la población originaria de las comarcas de las provincias Bocas del Toro y Darién son preocupantes. Representa 12.3% de la población y casi 90% vive en pobreza. Muchas de sus escuelas primarias no tienen agua potable, mucho menos, cuentan con acceso al Internet. Estas poblaciones tienen menos años de escolaridad y grandes discrepancias en cuanto a acceso a la educación con relación al género, fenómeno que no se observa en el resto del país. Las disparidades presentadas reflejan evidentes problemas de equidad y calidad.

Según el estudio, “un creciente número de estudios indica que el factor primordial es la calidad de la formación del personal docente. Una buena educación depende del aprendizaje. El aprendizaje depende de la enseñanza”. El problema de fondo gira en torno a la concepción  de que Panamá es “un centro logístico regional y global con tres cuartos de la producción nacional proveniente del sector servicios, orientado en gran medida al ámbito internacional. La mayoría de requerimientos del mercado laboral se encuentran vinculados al sector servicios y requieren relativamente altos niveles de educación”. Aquí radica el problema: La concepción que tenemos del país. No consideramos la realidad en forma incluyente. Los que no es útil para la ‘globalización’ es descartado. “Panamá necesita poder contar con un sistema educativo de calidad que sirva para preparar a todos, en participación productiva y en términos de construcción de una sociedad incluyente basada en la práctica de valores”.

Este es el reto. Las políticas educativas sólo pueden cambiar si cambia la estructura social y económica. No se puede seguir privilegiando el monopolio del sector servicios sobre el país. Hay que diversificar las actividades productivas en el país. Los gobiernos y los partidos políticos insisten en ir por el camino que ha demostrado ser el equivocado. No hay propuestas para construir el país que quieren y necesitan los panameños. Se puede comenzar teniendo en mente la formación de las futuras generaciones. Panamá necesita hombres y mujeres que produzcan riquezas para el bienestar de todos. Para ello necesita un sistema de educación incluyente, que prepare a nuestros hijos y nietos para insertarse en un proyecto de desarrollo nacional.

23 de agosto de 2018.